Agustín Rodríguez Torres, el confidente de Padrés

Gilberto Armenta

El reino de los sátrapas

 

Durante el 2014, cuando las listas plurinominales para diputados federales fueron definidas, en Sonora, en Acción Nacional, en la administración padrecista, los reclamos y las amenazas tocaron a la puerta de Guillermo Padrés Elías.

Y es que se había negociado desde el 2012, que Roberto Romero la encabezaría para el 2015.

Con esa promesa, el fuero constitucional se convirtió en su santo de cabecera.

La posibilidad de hacer grandes negocios a la sombra de la impunidad, la de ejercer el poder con la fusta en la mano, y la de controlar a diestra y siniestra la política del estado en ese trienio, le fue otorgada vía el propio ex gobernador Padrés Elías.

Y vaya que supo aprovechar esa coyuntura.

Por eso, panistas y padrecistas mascullaban, rechinaban los dientes y apretaban los puños, pero aceptaban que Roberto Romero era quien mandaba entonces, incluso, por encima del propio gobernador en turno.

Los que en esa administración participaron, dicen que “el memo” dejó, por alguna inexplicable razón, de gobernar a Sonora desde el mismo 2012, año que como se dijo, se le prometió a Roberto Romero esa diputación plurinominal.

Luego entonces, justo es dimensionar que la oclusión mental de este ex funcionario, le impidió entender que el 2012 era sumamente temprano como para asumir que iría a la cabeza de esa lista, sin importar su desempeño como funcionario.

Y entonces, abyecto como siempre fue, se dedicó a dilapidar su futuro político.

En ese acto, se llevó entre los pies a su hermano Luis Felipe Romero López, quien fue su cómplice, dicen, en todas las acciones que les representó dinero malhabido.

En el último semestre del 2014 y en el primero del 2015, el ahora ex gobernador llamó a cuentas varias veces a Roberto Romero, a Luis Felipe Romero, y de hecho, reclamó de manera airada a todo su círculo rojo de funcionarios.

Pero ya nadie hacía caso, ya nadie le obedecía ni le atendía.

Excepto Agustín Rodríguez Torres, su secretario particular.

Calificado como el principal manipulador en las decisiones del entonces gobernador, Rodríguez Torres supo ganarse un espacio de importantes decisiones al interior del íntimo círculo de amistades padrecistas.

Todo lo que Padrés Elías debía revisar, aprobar, calificar, firmar o delegar, debía pasar por la vista de su secretario particular.

Eso molestó siempre a Roberto Romero López, y en exageradas ocasiones se lo hizo ver a su jefe, Guillermo Padrés Elías.

Pero cómplice, confidente y “celestina” de todas las acciones del entonces gobernador, Agustín Rodríguez Torres consiguió el propósito que siempre buscó, y para sorpresa de todos, fue el designado para convertirse en el numero tres de la lista de plurinominales, y desde entonces, seguro diputado federal del PAN por esa vía.

Roberto Romero López fue enviado al lugar 16 (¡!) y el ex gobernador nunca lo defendió.

Empezó luego el plan de defensa del todavía secretario de gobierno, pero pese a las deslealtades de último momento, a la filtración de información, y al desesperado intento por sanar relaciones con todo el cuadro padrecista, en marzo del 2015, so pretexto de coordinar elecciones de junio de ese año, deja la secretaría de gobierno, y desaparece del mapa político.

 

Mientras tanto, Agustín Rodríguez Torres, sin más mérito que ser el más amigo y más leal súbdito del gobernador, se posicionaba, con la desaprobación del panismo sonorense, en las preferencias neo políticas del padrecismo.

Pero luego de difusas especulaciones sobre quien sería su suplente, el mismo Guillermo Padrés Elías le designa a otro súbdito, en la persona de Luis Fernando Sánchez Lara, quien hasta ese momento, se desempeñaba como chofer de Rodríguez Torres, aunque en la práctica era otro de los confidentes, junto a Juan Molina, del gobernador.

Así, sin más, Sonora se ganó como diputado federal a un obscuro, manipulador, prepotente y arbitrario padrecista, y como suplente, a un inexperto y bajo perfil chofer y carga maletas.

Agustín Rodríguez Torres fue director del órgano de control y evaluación gubernamental de Cananea, coordinador regional de contralores municipios-Estado, secretario particular del titular de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, coordinador de oficina de senador de la LXI legislatura y secretario particular, como ya se dijo, del gobernador.

En política fue precandidato a presidente municipal de Cananea, secretario particular en la campaña del candidato a gobernador de Sonora, y coordinador de finanzas en la campaña de Padrés cuando fue candidato a senador.

Su aparición en política fue en el 2002, y siempre  a la sombra de Guillermo Padrés Elías.

De Sánchez Lara mejor ni hablamos.

Así, Sonora tiene protegido por el fuero como diputado federal a Rodríguez Torres, quien dicen, busca aparecer en las elecciones del 2018.

Bueno es no perderle la pisada a este personaje, porque sin ninguna duda, sabe más sobre Padrés Elías que Roberto Romero y el resto de ex funcionarios juntos.

¿Usted votaría por Agustín Rodríguez?

¿Usted confía o cree en él?

 

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