10 datos curiosos sobre perros que seguramente no conocías

Que los perros sean el mejor amigo del hombre no es casualidad. Cuando a un perro se le cuida y educa correctamente, el amor y fidelidad que te brindan va mucho más allá de cualquier interés. ¿Cuántas veces has mirado a los nobles ojos de tu perro y has sentido esa conexión tan especial e incondicional? ¡A esto se le llama amistad verdadera!

¿Sabías que el hombre lleva más de 30.000 años siendo amigo de los perros? Si tienes uno en casa, seguramente sabrás muchísimas cosas sobre ellos, pero detrás de su comportamiento se esconden un sinfín de curiosidades que es muy probable que desconozcas. ¡Te descubrimos los 10 datos curiosos sobre perros más interesantes!

¿Sabías que los perros son capaces de reconocer emociones humanas?

Muchos estudios científicos han demostrado que nuestros fieles amigos tienen la habilidad de interpretar estados de ánimo, una capacidad probablemente adquirida a raíz de la larga relación que tenemos con ellos. Nunca subestimemos entonces la capacidad de un perro para reconocer cómo nos sentimos, puesto que son completamente capaces de determinar si nuestro estado de ánimo es positivo o negativo gracias a su sistema de categorización de emociones. Como ves, ¡no es una habilidad exclusivamente humana!

Existen perros millonarios

Sí, hay perros con mucho más dinero que tú. Todos ellos son multimillonarios porque han heredado grandes fortunas de sus amos. Se calcula que tan solo en los Estados unidos hay más de un millón de ellos. ¿Cómo te quedas? Sin duda, seguro que es el heredero más desinteresado.

Son buenos alumnos

Se ha demostrado que pueden aprender entre 160 y 200 palabras. Algunas razas, como la del Border Collie, ¡hasta 300! Los estudios científicos realizados con ellos, han determinado que también reconocen las señales con mucha facilidad.

Tener perros en casa con niños disminuye el riesgo de que desarrollen asma o sean alérgicos

A eso se le llama ‘efecto granja’. Tras revisar datos médicos, un equipo de investigadores suecos constataron que entre los niños que crecen junto a perros, hay un 15% menos de casos de asma. Asimismo, criarse en contacto con la naturaleza y los animales, hace que los más pequeños se expongan a pequeñas dosis de toxinas y polvo que mitigan paulatinamente las respuestas inmunológicas inflamatorias.

Los perros también pueden sufrir depresiones

No son piedras. Los animales también tienen sentimientos y se apagan o se encienden dependiendo de la energía que tengamos, o incluso dependiendo del tiempo que haga. ¡Juega con él y hazle feliz a menudo haga frío o calor!

Se enamoran… 

¿Sabías que los perros liberan oxitocinas? Ésta es la hormona del amor, y nuestros fieles amigos las liberan cuando interactúan con sus amos o con otros perros. Esto se debe a que han desarrollado sensibilidades a raíz de la domesticación. Esta capacidad, les permite vincularse emocionalmente con otros seres que les manifiesten aprecio y respeto.

Los hocicos de los perros son todos diferentes

¡Son como nuestras huellas dactilares! La policía ha resuelto muchos casos identificando hocicos en los que el acusado había estado en el lugar de los hechos junto a su perro.

Su visión nocturna es increíble y su capacidad auditiva excepcional

Es muy superior a la humana. Poseen una estructura en la parte posterior del ojo que se llama tapetum lucidum que es capaz de reflejar la luz para mejorar la visión durante la noche.

En cuanto a su oído, pueden escuchar sonidos a una distancia de 225 metros, aunque cuando son cachorros ni ven ni oyen nada, solo comen y duermen…

Tienen un cerebro muy grande

Existe un enorme vínculo entre el tamaño del cerebro y el grado de sociabilidad del individuo. En el caso del perro, su cerebro aumentó de tamaño con el paso de los años debido a su domesticación. El de los gatos es mucho más pequeño debido a su carácter solitario e independiente.

¡Fueron los primeros en orbitar la Tierra!

Muchos conoceréis a Laika: una perrita callejera que lamentablemente murió en un programa espacial. Lo hizo a bordo de la nave soviética Sputnik, el 3 de noviembre de 1957. Particularmente, considero que se trató de una decisión poco ética, pero con este punto tan solo pretendo recalcar que este título no le corresponde a ningún ser humano, sino a un perro.

 

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