Danza de las mascaritas

En la Costa chica de Oaxaca, los indígenas Ñuu savi (pueblo de la lluvia) o mixtecos conservan varias danzas qué les dan identidad. Sin embargo, el desinterés de las nuevas generaciones y el cansancio de los más experimentados pueden poner en riesgo la preservación de su cultura.

Tal es el caso del municipio de Santa María Huazolotitlán, en la región Costa, en el cual la danza de Las mascaritas estuvo a punto de extinguirse alrededor de los años 90. No obstante, un grupo de jóvenes homosexuales decidió retomarla, pero con algunos cambios.

Fue así como el baile tomó nuevas características, tanto en vestimenta como en música, lo cual no fue del agrado de los primeros danzantes.

La problemática entre identidad, globalización y tradiciones expuesta en esta situación es lo que el investigador Óscar González Gómez aborda en el documental Mascaritas en disputa, presentado este fin de semana en la capital del Estado, en el marco de la asamblea anual de cineclubes comunitarios de Oaxaca.

En entrevista, el director del filme explica que el material fue grabado en 2014, aunque al principio no tenía como finalidad ser un documental, sino una memoria de su investigación doctoral.

"Yo vengo trabajando los temas de sexualidad y género en el mundo indígena mexicano y desde ahí empecé a identificar algunos elementos que me parecían interesantes, que podrían estarse viviendo en el México contemporáneo", refiere.

Sin embargo, los indicios de la participación de hombres vestidos de mujeres en las danzas y ritos, como en el caso de las Mascaritas, fue algo que identificó en varios relatos y libros sobre tiempos prehispánicos y coloniales en varias culturas, uno de los puntos de partida de su investigación.

Y fue esa relación entre la historia y lo contemporáneo lo que le impulsó a indagar el sentido y significado de que hasta ahora hallan personas del sexo masculino interpretando roles femeninos en las danzas.

"Vi que en este caso se cruzaba mucho la idea de identidad sexual, identidades homosexuales; entonces me pregunté qué pasaba en este pueblo (Huazolotitlán), por qué hay esta apertura a estas identidades".

Óscar González indica que el documental, presentado el sábado en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, aborda también la inclusión y el lugar que la comunidad otorga a las personas homosexuales.

"Yo trato de interpretar esto a partir de las nociones que han dejado antropólogos como Floriberto Díaz y Jaime Martínez Luna, quienes han trabajado la noción de comunalidad, porque aquí no es solamente que se trate de una danza y todo el mundo lo permite, sino tiene que ver con una serie de procesos colectivos para realizarse una fiesta, en las que participa toda la comunidad.

"Yo creo que a partir de estas nociones de comunalidad, en la que el territorio, la identidad, fiestas y sistema de cargos son elementos intrínsecos a todos los individuos, y en la medida en que participan se convierten en personas reconocidas al interior de las comunidades".

En el caso de este pueblo y la danza, sostiene, no hay discursos de derechos humanos o de la exigencia de derechos de homosexuales, como en las urbes. "Al contrario, vemos procesos comunitarios en los cuales puede haber disenso, pero al mismo tiempo hay una integración de la diferencia".

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