FAOT... Alternativa para el desarrollo regional

El Festival Alfonso Ortiz Tirado repercute económicamente y socialmente  de una manera positiva en el estado de Sonora. Es sumamente importante que los municipios del estado  generen una dinámica en la gestión cultural que permita consolidar la realización de festivales que aún siguen sin desarrollarse con solidez.
 
Son grandes los retos del Instituto Sonorense de Cultura, su director el Dr. Mario Welfo Álvarez, deberá emprender acciones estratégicas orientadas a un modelo que permita  municipalizar el quehacer cultural de Sonora. 
 
Es necesario actuar desde un plan estratégico que incida positivamente en las diversas regiones del estado, sin duda se impactará positivamente en el ámbito local y regional brindando mejor calidad de vida, así como el inicio de acciones que permitan emprender proyectos creativos para el desarrollo social y humano. Es claro el discurso de la Gobernadora del Estado de Sonora, la  Lic. Claudia Pavlovich Arellano en el cual  plantea que la cultura tendrá presencia en todo el estado sin distinción alguna  permitiendo un acceso a la democracia cultural para todos los sonoreses.
 
 
En Álamos, Guillermo Ruiz en un recorrido antológico de su repertorio derrocho voz, carisma e interpretación, el barítono mexicano recibió la medalla Alfonso Ortiz Tirado por su destacada trayectoria dentro de la Opera. También se reconoció al pianista Pedro Vega como maestro sonorense, y se rindió tributo In memoriam a la maestra Emiliana de Zubeldía.
 
Las repercusiones económicas no son los únicos efectos del festival sobre el territorio. Tal y como hemos señalado anteriormente, los festivales tienen resonancias culturales y sociales sobre el lugar en que se organizan y que, en esencia, son la verdadera razón de ser de los mismos habitantes, nos brindan identidad, sentido de pertenencia, y se convierten en un centro de construcción e intercambio de conocimientos desde la práctica intercultural con las diversas manifestaciones del arte.
 
La oferta cultural del Festival Alfonso Ortiz Tirado está en su mejor etapa, retomó las subsedes de Hermosillo, Obregón y Navojoa, recordemos que el sexenio pasado de una manera arbitraria y elitista omitieron algunas sedes del estado, sin importar el trabajo realizado anteriormente por instituciones y municipios para la formación de públicos con la finalidad de contribuir en el desarrollo de la cultura.
 
Hoy el festival integra una programación interesante con artistas de calidad y nivel internacional, nacional, estatal como cantantes extraordinarios de ópera que  visitan  Sonora de Ucrania, España e Italia, sin omitir a otros grandes intérpretes del canto mundial como Francisco Céspedes, Andrés Suárez, la londinense Jenny and the Mexicats y muchos más, a pesar de las condiciones económicas deplorables en que dejó todas las áreas el gobierno pasado. 
 
En definitiva, los festivales tienen un papel fundamental a la hora de diversificar la oferta cultural de las ciudades y regiones, se debe  preservar la cultura de la sociedad, mejorar el bienestar de los ciudadanos y aumentar la cohesión social. Deben contribuir, así, al desarrollo económico, al progreso social y cultural de la región. 
Compartir.